Sistema Digestivo

¿Qué es el sistema digestivo?

Se conoce como sistema digestivo o aparato digestivo, al conjunto de órganos encargados de llevar a cabo todo el proceso de degradación de los alimentos,

hasta transformar las complejas moléculas de proteínas, grasas y carbohidratos en sustancias simples fácilmente utilizadas por el organismo. No obstante, existen diferencias en cuanto a la acepción de estos 2 términos: aparato y sistema.

En las ciencias biológicas un sistema se basa en una “agrupación de órganos homogéneos” (mismo tejido de origen). Es el caso del sistema óseo, muscular o nervioso. Mientras que un aparato se constituye por “órganos heterogéneos” (diferente origen germinativo). En esta clasificación se incluye el aparato locomotor, digestivo, respiratorio o circulatorio [1].

Porque algunos investigadores también consideran como un sistema a aquellos órganos que poseen un plan estructural común, siendo el caso del aparato digestivo, ya que es una estructura única y continua, de procedencia endodérmica (capa de tejidos más interna del cuerpo) [2]. A pesar de esto, la tendencia es utilizar la palabra sistema por sobre aparato.

El sistema digestivo está compuesto por el tracto gastrointestinal y las glándulas digestivas, ambos elementales para el correcto proceso de los alimentos. El tracto o tubo digestivo mide en total 11 metros aprox., desde la boca hasta el esfínter anal. Conoce cada función a continuación:

Flecha Digestivamente

Proceso Digestivo

Flecha Digestivamente

Función del sistema digestivo

Los alimentos cumplen 3 funciones en el organismo, la primera es generar energía a través de los hidratos de carbono y grasas, principalmente.

La segunda es renovadora, se consigue con la ingesta de proteínas, y por último, la función reguladora, por medio del consumo de minerales y vitaminas. Sin embargo, el encargado de transportar, procesar y distribuir estos nutrientes es el sistema digestivo, mediante la ingestión, digestión, absorción y excreción de los desechos.

La ingestión es el acto de introducir alimentos al aparato digestivo por medio de la boca.

La digestión, en cambio, consiste en transformar los glúcidos, lípidos y proteínas de los alimentos en unidades más sencillas y solubles.

El proceso de absorción es el paso de estas sustancias ya digeridas desde el intestino delgado al sistema circulatorio (sangre) para ser distribuidas a todas las células del cuerpo.

La última etapa, llamada excreción de los desechos, ocurre cuando los nutrientes que no fueron asimilados viajan hacia el intestino grueso donde se convierten en materia fecal y posteriormente son almacenados en el recto hasta ser eliminados por el ano al exterior.

Flecha Digestivamente

¿Cómo debemos cuidarlo?

El proceso digestivo comienza poco antes de comer (vista, olor, salivación) y continua por varias horas más después de finalizada la ingestión.

Esta tarea es importante para aprovechar los nutrientes de los alimentos, sin embargo, cuando fracasa aparece la mala digestión, hinchazón, distensión abdominal o exceso de gas acumulado. A modo de evitar estas anomalías la prevención juega un papel crucial:

Flecha Digestivamente